| LA NECESIDAD DE CONCENTRAR EL PODER SE CREA EL DIRECTORIO (1814-1820) Al finalizar el año 1813, España se había liberado de la dominación francesa con el apoyo de Gran Bretaña. Fernando VII, en libertad desde el 8 de diciembre, volvía al trono, ansioso de reconquistar el territorio americano. Paralelamente, la Segunda Expedición al Alto Perú había fracasado con la derrota del Ejército del Norte en Vilcapugio y Ayohuma. El sitio de Montevideo se prolongaba porque los españoles habían recibido refuerzos. Y el caudillo oriental José Gervasio de Artigas insistía en establecer un gobierno federal, que excluiría a Buenos Aires como Capital, es decir, impediría la centralización del poder . Esta suma de factores reforzaron la urgencia de un sistema político que se impusiese a los peligros internos y externos. Fue así como, en enero de 1814, la Asamblea General Constituyente (conocida históricamente como Asamblea del Año XIII) creó el Directorio. A partir de entonces, un Director Supremo ejerció el Poder Ejecutivo, asesorado por un Consejo de Estado. Para desempeñar el cargo de Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata fue elegido el triunviro Gervasio Antonio de Posadas, quien asumió el 31 de enero de 1814. El Consejo estaría presidido por Nicolás Rodríguez Peña. Esta forma de gobierno duró hasta 1820. Fue el Director Ignacio Alvarez Thomas quien convocó al Congreso Nacional General Constituyente a reunirse en Tucumán. Juan Martín de Pueyrredón era diputado por San Luis, pero el Congreso lo designó Director Supremo. |