FRACASA EL PLAN DE CORONAR A UN INCA
En la sesión secreta del 6 de julio de 1816, Belgrano, invitado por el Congreso de
Tucumán para informar su visión sobre las formas de gobierno predominantes en Europa por
entonces, propuso una monarquía constitucional en la dinastía de los Incas.
La propuesta de Belgrano contó con la adhesión del diputado Manuel Antonio Acevedo
(Catamarca) y fue apoyada en principio por el Congreso, particularmente por los
congresales Pacheco, Castro, Rivera, Sánchez de Loria, Thames y Malabia. Hasta que el
representante de San Juan, Fray Justo Santa María de Oro, propuso que se consultara a los
pueblos antes de adoptar una forma de gobierno.
El Congreso debatió el tema los días 15, 19 y 31 y de julio y 5 y 6 de agosto de 1816.
Fue el diputado altoperuano (boliviano) José Mariano Serrano quien se opuso
terminantemente, tanto a la dinastía incaica como al régimen federal.
Según el historiador Dardo Pérez Guilhou, Serrano esgrimió los siguientes argumentos
para atacar al proyecto de monarquía incaica: "1) los males que inevitablemente
deberían temerse de la regencia interina que necesariamente debía establecerse hasta
tanto se decidiera quién era el heredero incaico; 2) las crueles divisiones que
surgirían entre las diversas familias aspirantes al trono, que lejos de solucionar el
desorden reinante lo fomentarían; y 3) por las dificultades que presentaba la creación
de la nobleza o miembros que hubiesen de formar el cuerpo intermedio entre el pueblo y el
trono". |