| DE LA DERROTA DEL NORTE AL RENACIMIENTO EN LOS ANDES (1815 a 1816)
El Ejército del Norte fue derrotado en 1815 en Sipe Sipe. Así terminaba la tercera y última campaña por tierra al Alto Perú (actual Bolivia), comandada por José Rondeau, Martín Güemes quedó a cargo de la resistencia en Salta. Una insurrección de indígenas y mestizos, armados con palos y piedras, detuvo el avance del ejército realista (español) hacia el sur, dando tiempo a las Provincias Unidas del Río de la Plata de declarar la Independencia. Desde la recuperación del trono español en 1814, Fernando VII estaba resuelto a reconquistar las colonias americanas. Hasta febrero de 1816 logró en parte su propósito: la caída de los gobiernos revolucionarios de Méjico, Venezuela y Chile, que quedaron en poder de los españoles. El siguiente objetivo de las fuerzas realistas era avanzar sobre las provincias del norte argentino, para entorpecer los preparativos de José de San Martín. Para ese entonces, San Martín había logrado que lo nombraran gobernador de Cuyo (actuales provincias de Mendoza, San Juan y San Luis). Allí organizó el Ejército de Los Andes. Su propósito: recuperar Chile y desde allí realizar un ataque combinado por tierra y mar a Perú, sede del Virrey de Nueva Castilla y principal foco realista en Sudamérica. Los restos de las fuerzas chilenas, vencidas en Rancagua, se sumaron a San Martín en Mendoza. Entre tanto, desde la Provincia Oriental (actual República Oriental del Uruguay), el
caudillo José Artigas, insurreccionaba al litoral contra la autoridad del Directorio. En
agosto de 1816, ya declarada la Independencia en el Congreso de Tucumán, el ejército portugués invadió la Banda
Oriental. |