LOS PLANES PORTUGUESES DE INVASION
La fórmula de juramento de la Independencia aprobada por el Congreso de Tucumán el 9 de
julio de 1816, decí: "Juráis por Dios Nuestro Señor y esta señal de la cruz,
promover y defender la libertad de las Provincias Unidas en Sud América, y su
independencia del Rey de España, Fernando VII, sus sucesores y metrópoli?".
Sin embargo, en sesión secreta, el diputado por Buenos Aires, Pedro Medrano, pidió que
antes de pasarse al ejército el Acta de la Independencia, se agregase a la fórmula del
juramento, después del párrafo "Fernando VII sus sucesores y metrópoli", la
aclaración "y de toda dominación extranjera".
Medrano fundamentó su moción (que fue aprobada por el Congreso) en que así se lograría
contener el rumor de que el Director Supremo y algunos diputados se proponían entregar el
país a los portugueses.
Esas negociaciones existían y el encargado de llevarlas a cabo era Manuel José García
en Río de Janeiro. García había sido enviado a Brasil en 1815, por orden del Director
Alvear, a ofrecer el dominio del Río de la Plata a la Corona Británica, a través del
embajador inglés en ese país, Lord Strangford. A pesar de haber quedado sin efecto esa
misión fijó residencia en Río de Janeiro.
Temiendo un ataque portugués sobre las Provincias Unidas, Manuel García prefería
negociar con la corte de Río de Janeiro. Su plan consistía en dejar avanzar al ejército
portugués sobre la Banda Oriental para que destruyese a Artigas, sin intervención de las
fuerzas del Directorio.
El Director Pueyrredón remitió los informes de García al Congreso de Tucumán que, al
realizarse la invasión portuguesa a la Provincia Oriental en agosto de 1816, no sólo no
censuró las gestiones de García, sino que además encargó a Matías Irigoyen continuar
con esas gestiones, a través de instrucciones reservadas del 4 de setiembre de 1816.
Las instrucciones fueron aprobadas por 22 diputados de los 26 presentes en esa sesión
secreta. Proponían la coronación de un infante del Brasil o de cualquier otro príncipe
extranjero (mientras no fuera de España). En el segundo caso, el futuro rey debía
contraer matrimonio con una infanta (princesa) del Brasil. En ambos casos, el nuevo rey
aceptaría la Constitución Nacional que sancionase el Congreso de Tucumán.
Matías Irigoyen debía oponerse a la anexión de las Provincias Unidas del Río de la
Plata al Brasil. El objetivo era formar con un príncipe de la casa reinante de Portugal,
un reino independiente. Pero, de ser intransigente la posición de los portugueses sobre
ese punto, podía llegar a admitir el mismo rey para las dos coronas, siempre y cuando se
asegurase la independencia de ambas cortes entre sí.
El Director Pueyrredón no fue notificado de estas gestiones. El 18 de noviembre de 1816,
ya enterado, hizo un reclamo ante el Congreso, sosteniendo que antes de negociar con el
rey de Portugal, debía exigírsele el reconocimiento de la independencia de las
Provincias Unidas del Río de la Plata.
Ante la presión de Pueyrredón, el Congreso abandonó las negociaciones con los
portugueses y comenzó a ocuparse del traslado del cuerpo de Tucumán a Buenos Aires. |